Hay momentos en que simplemente una se harta de todo el rollo de las citas, de salir y conocer hombres. De emocionarse y desemocionarse en pocas horas. Qué hueva me dan.
Una buena amiga, que se separó más o menos en la misma época que yo, me dijo el otro día: “Ojalá me gustaran las mujeres”.
Amén, como diría otro amigo bloguero.
Cuidado con lo que pide Mafis, que se le puede cumplir. Ora que si se le cumple, entre los dos salimos a ligarnos chicas bohemias, artistas, cineastas, librepensadores atribuladas, desmadrosas, izquierdosas, desordenadas y algo infantiles. Pero déjeme decirle que tampoco esta fácil encontrarlas.
Ay hijita, ni cómo ayudarte.
Recibe besos de Tía Lola.
Tú tío salió de pesca con unos amigos. Las esposas nos reuniremos esta tarde. Más besos.
Rinostalgia, sin ninguna modestia te digo que creo que andas buscando alguien como yo. Jajaja, aunque yo ya estoy comprometida.
Con eso de que a uno le gusten las chicas no encuentro ningún problema. Siempre he dicho que el día que me guste una no lo he de reprimir. Nada hay peor que negarse a lo que uno siente y quiere. Claro que tendría que ser soltera para dejarme llevar por el sentimiento. Por ahora tengo cerrado el corazón.
Jajajajajajajajaja, soségate mi amiga, que el mejor sexo llega cuando una quiere amor y el amor llega cuando una solo quiere sexo. Habrá que aprender a hacer limonada con las naranjas, digo yo, ¿no?
Pues sí. Pero me gusta esta opción de que el amor llega cuando una solo quiere sexo. Desde ahora voy a seguir este camino, a ver si así me llega el amor… jajajaja.