No he escrito en este blog porque he tenido miedo de que mis lectores me encuentren muy cursi y se vayan y no vuelvan. Es la pinche autocensura también, una aunque no lo quiera empieza a ser esclava de las estadísticas (ya saben… cuántas visitas he tenido hoy, qué post han sido los más leídos) y una sabe, por ejemplo, que los post que hablan de sexo son los más vistos y que los de tribulaciones y recuerdos los que menos gustan. Sabe, también, que los lunes y martes son mejores que los viernes y sábados y que hay gente que encuentra este blog al googlear cosas tan inverosímiles como “encocado de zhumir” o “datos sobre el ecuador y su gastronomía”.
Pero hoy, que son casi las dos de la mañana y que no puedo dormir, hoy he decidido escribir muy cursi, aunque los lectores se espanten y me dejen. No me queda más remedio. Las circunstancias me imploran que vaya por el camino de la cursilería barata. Y no cursiagridulce, como escribiría mi amigo el Llanos, sino cursi a secas, como escribo yo.
Hoy me dejo ir y me dejo querer y quiero. Y como estoy tan cursi, escucho música cursi (no, no es Arjona, no llego a tanto) y la tarareo y todo. Y uso frases tan cursis como “quisiera que esta noche no se acabe nunca” o “quiero tocar tu piel toda la vida” o incluso “no hago otra cosa que pensar en ti”. Y lo hago sin miedo, mirando al otro a los ojos y sabiendo que él siente exactamente lo mismo.
Sabrán disculpar este pequeño desliz los lectores. Ya volveré a hablar de sexo (mmmm… espero que pronto) y volverán a subir las visitas al blog.

Yo no leo estos posts cursis….de la pura envidia!!!!!! Es que ese es un trance tan rico que lo único malo que tiene, es que sea de otro, jajaja. Un beso grande, así te quería ver.
Hola hijita:
Me dio mucho gusto recibir tu carta y… de inmediato me metí a tu bloc… y aquí estoy. ¡Cómo es posible, hijita, que uno se olvide de los seres queridos! Es lo que dices en este poema, ¿no?, que la gente a veces no se acuerda de uno. Mira, tú escribes muy bonito, como si fueran cuentos. Cuando uno los lee siente algo especial. Sigue escribiendo (y sígueme escribiendo, ¿ya viste que cambio mi dirección?)
Leí otros poemas de tu bloc, algunos de los que tenía pendientes. Está eso del niño que te da un beso. Yo me pregunto si está bien que los niños se den besos en la boca con sus mamás. Nunca tuve hijos y no pude besarlos en la boca como lo haces tú. Puedo imaginarlo y puedo pensar que la vida está llena de sorpresas…
No me acuerdo de tí como una niña como dices. ¡Te recuerdo tan linda siempre! (Busqué en el diccionario: me pegué un susto cuando vi que freak quiere decir “monstruo”. Hasta pegúé un grito y tu tío me preguntó que qué me pasaba).
Bueno, ya me voy (tengo cosas qué hacer), pero te mando un beso con mucho cariño y te prometo entrar a tu bloc lo más seguido que pueda (Angelito ya me explicó cómo hacerlo).
Tía Lola
(también tu tío te manda un beso)
duele mucho. He estado muy ocupada con asuntos de tu tío (me da tanto gusto cuando te oigo decir que ya hay alguien cerca para que lo atiendas).
Ay, hijita, me equivoqué y al final te envié una parte que debía quitar. Puedes dejar todo: sólo quítale lo de “duele mucho”, que era sobre algo que no viene al caso ya (sobre lo mucho que duele que la gente no haga comentarios sobre uno: Ay, hijita, la vida es un bloc).
Nuevos besos
Tía Lola.
Ay, tía, estás absolutamente loca. Me caes rebien.
Oye, por cierto, ya acabaste de tejer el suéter para E? Estás en esas desde que nació!
Besos y abrazos para ti y para el tío. ¿Cuándo vienen a verme?
Gabipallares:
Así me quería ver yo también.
Besos!