Ahora resulta que murióse mi MacBook y no puedo escribir ni una línea.
Amo las Mac, pero esta vez lo único que quiero es tirar la mía por la ventana (esperando a que le caiga a mi odiosa vecina que a veces me bloquea la salida del estacionamiento).
Mmmmmm, ya me inspiró el tema. Mi próximo post (que espero escribir hoy por la noche, si logro que alguien me preste un teclado u otra compu) tratará sobre: las vicisitudes de vivir en comunidad, o recetas para asesinar a uno que otro vecino neurótico.
Mientras, ya me voy porque debo trabajar y no está bien usar la compu del trabajo para atender asuntos personales.
Sin pelos en la lengua: